Están por todas partes
Es difícil visualizar cuando hay fragmentación de datos: todos los datos están dispersos entre sistemas y plataformas.
Están pasados de moda
Si los datos están desactualizados, la toma de decisiones estará basada en información que ya no es útil en el momento que se requiere.
Están restringidos
Cuando el acceso a datos críticos es lento o complejo, también se ve afectada la toma de decisiones. El tiempo de respuesta lo es todo.
Están desintegrados
Los problemas operativos o las inconsistencias de información se derivan de sistemas que no están bien integrados.
Están deficientes
Datos con mala calidad, incompletos o incorrectos provocan errores durante un proyecto y costos extras.
Están desatendidos
Cuando los datos no son monitoreados en tiempo real, se corre el riesgo de no detectar a tiempo cualquier problema.